Es un tratamiento indicado para aquellas personas sanas que no tienen problemas hepáticos o renales, que quieren mejorar el aspecto de su cuerpo sin tener que acudir a la cirugía.
Es una terapia ideal para solucionar los depósitos grasos localizados y la celulitis. Muy apropiado para abdomen, caderas, cartucheras, cara interna de muslos y rodillas, brazos y espalda…
No tiene ningún efecto secundario, no es doloroso (tan sólo se nota un cierto calor en la zona tratada) y no necesita prueba de alergia.
Se recomienda utilizar antes y después del tratamiento mucha hidratación.
La técnica es sencilla: se aplica el cabezal del equipo directamente sobre la piel, donde previamente se coloca un gel conductor.
Tras someterse a un tratamiento de estas características, la piel puede mostrar un leve enrojecimiento que desaparece espontáneamente en muy poco tiempo.
Por regla general se realizan 5 a 10 sesiones, con frecuencia semanal o quincenal, logrando resultados evidentes y permanentes.
Cada sesión de Ultracavitación tiene una duración de entre 30 y 45 minutos, en función de la extensión de la zona a tratar.
Una vez finalizada la aplicación de la Ultracavitación, es recomendable realizar una sesión de Radiofrecuencia Tripolar que favorece el drenaje y la firmeza de la piel.
En nuestro centro realizamos esta sesión de Radiofrecuencia Tripolar sin cargo.
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